Micro relatos

cina

Esa interminable cuestión de la longitud…

Por si es de utilidad, aquí dejo esto.

http://www.ies-ramonycajal.com/index.php/departamentos-mainmenu-32/dpto-lengua-espa-mainmenu-107/571-que-es-y-como-escribir-un-microrrelato

 

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1 propuesta y dos títulos a seleccionar

White blank book cover isolated on blue

White blank book cover isolated on blue

Primer título conseguido: LO QUE SÉ DEL BARRO, de Glòria López Llebot

Col·lecció Fonamentals

Un título que nos sugiere memoria, creación, tiempo… Cada una, cada uno de vosaltres ya se puede poner a escribir si le canta el título. Y esperamos que sí.

Tenemos que recoger todo el material de todo, y este año esperamos que sea mucho, hacia finales de febrero, le ponemos el 28 y ya está.

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En el caso de los otros dos no ha habido quorum, así que os envío los seleccionados y os pedimos que puntuéis en privado, al correo, del 1 al 7 cada uno de los títulos de los dos bloques siguientes.

………………………………………….

Por si alguien no sabe de què va la cosa por mi desorden explicativo os cuento: esta vez en lugar de enviaros un tema general y que cada uno escriba lo que le apetezca según esa propuesta, esta vez el título lo habréis elegido vosotros y el texto llevará ese título genérico. El resto igual, que cada uno escriba a la estela del título. Ya de paso no deberéis buscar uno, pero que los textos saldrán numerados-

Y ya sabéis, en catalán, en castellano, en argonés, e  prosa o en verso, a vuestra elección

Necesito que me lo enviéis prontito, para que a final de esta esemana puedan salir las dos propuestas en el blog. Ya, ya sé…

 

Col·lecció: I què, si la iaia fuma …………………………

(Nos gustaría que el texto que salga de aquí fuera de literatura fantástica o por sus alrededores)

Títulos selecionados hasta ahora

 Vida y obra de una hormigonera

Amb una no n’hi ha prou (con una no es suficiente)

Un jueves de verano, a las cuatro, debajo de un rododendro

Andar todavía

El día que la playa dijo basta

 La imagen que robaba a las palabras

Zombis

 

Col·lecció Faves contades, micros……………………… pues eso, micros.

Aquí no insisto nada, el resultado será un libro de micros, que ya echamos en falta uno después del de Breverías de Montse, i el de Faves Contades (el 1º y colectivo)

Títulos seleccionados

Et convido a una copa i després…

Cupido cabrón

Lo que ven los gatos

Los perros descalzos como unidad de medida)

La cama

Asesinato en el blablacar

Círculo

 

Històries del metro. Narraciones de ensoñaciones y alguna pesadilla bajo tierra.

Històries del Metro son eso, historias (en catalán o castellano) que suceden en el metro aunque muchas no son sino  historias que suceden en las cabezas de sus viajeros, deambulaciones interiores. El metro, que en nuestra cotidianidad es uno de esos no-lugares entendidos como espacios de transitoriedad urbana que anonimizan a sus ocupantes, es vivido intensamente por los personajes que lo llenan de secundarios, acciones, sentimientos, expectativas y decepciones. ¿Hay algo más que tengan en común las Històries del Metro aparte de que suceden en, bajo, con, hacia, hasta, sobre, tras el metro? Sí. Una cierta languidez vital, un dejar que la cosas sucedan y un perderlas; se pierde el trabajo, el amor, la oportunidad, la vida. Eso es lo que tienen en común, pero además cada historia tiene su particularidad; los protagonistas se enamoran, se casan, se divorcian, se suicidan, participan en secuestros, reviven experiencias, encuentran la inspiración para sus escritos, pasean su difunto espíritu, viven legislaturas completas  o juegan mientras tangencialmente suceden hechos espantosos. El metro es en muchas de las narraciones marco necesario como en Línies de colors donde sin metro no hay historia, en alguna es una licencia literaria a modo de Macguffin, como en La musa de la línia blava donde lo de menos es el metro y lo de más lo que sucede cuando la narración acaba y en alguna otra el Macguffin es la propia historia narrada y la carne en el asador está en un metro que no está, una carne en el asador terrible, real, dolorosa que no se cuenta en Silenci Administratiu I pero sí en Silenci Administratiu II.

Así que lectores animosos, cojan el libro y léanlo en el metro, entre estación y estación y obsérvense a sí mismos y a quienes silenciosos, adormilados y ajenos les rodean. Y si viven en ciudades, pueblos, villorrios o  montañas sin metro, congratúlense por ello y léanlo igual; en el bus, en la terraza de un bar, bajo un árbol o en la cama, no les llevará mucho tiempo, cualquier línea de metro emplea más en ser cruzada que el que se requiere para leer este libro.

Una aclaració important

Cuando entréis en la página web podéis ver que todos los libros valen 50€  y algunos están fuera de stock. Esto es un error que estamos corrigendo. La realidad és: podéis comprar los libros de uno en uno, sólo enviadnos un email a hola@laespiral.info y os informaremos mejor.

Los 50 € que pone debajo de cada libro sólo se pagan si os hacéis socios mecenas, que colaboráis con la espiral, y así os enviamos los 4 libros del año  y  nuestros regalitos de bienvenida que no son pocos.

SILENCIO ADMINISTRATIVO

Esta es la primera parte de un relato en dos registros dFierentes sobre el accidente de metro de Valencia en julio de 2006.

En català en el llibre “Històries del metro” publicado en la Espiral en abril de este año, y que podréis leer en su totalidad si venís a “buscarlo” en la presentación del sábado próximo en la Puerta Estrecha, Madrid, a las 19 h.

(traducido al castellano para este blog)

València, juliol 2006

valencia(1)No ha pasado nada, mi niña 

Es un espacio vacío, un parque que no es un parque, dos bancos destartalados, sin columpios ni juguetes de exterior, en medio de dos bloques de pisos, cuatro matorrales y hierba seca que no es césped. Más bien  un arenal olvidado entre los monstruos habitados.  Desechos de plástico de color rosa, de actividades nocturnas que nadie se molesta en recoger.

La niña, sentada en el suelo hace pasteles de barro. Querría hacer un castillo de esos de playa, pero el barro áspero y reseco no lo hace posible. El yayo sentado en el banco más cercano, con ademán aburrido da un vistazo a la niña de vez en cuando, no fuera a ser que…

Los pocos matorrales verdes de humedad arisca lucen como antes de llover, dibujan un espacio de silencio. El rumor de las calles cercanas, llenas de autos, llega amortiguado, lejano. La fila de pasteles empieza a hacerse círculo, de las más grandes a las más pequeñas. De pronto un grito como de vidrio arañado ahoga el silencio de la siesta, la niña se levanta del suelo con el último pastel en la mano. Sin poder tirarlo, pegado en la mano, empieza un chillido interminable, que llega hasta los últimos pisos, un grito de miedo, de asco, de terror.

—Niña, que pasa —pregunta el yayo acercándose con prisa a la criatura. Todo el suelo tiembla, la niña sin voz sólo chilla, ella es el chillido que se sobrepone al temblor sordo del suelo.

Sobrecogido, prueba de coger la niña por la mano, que ella la mantiene abierta, rígida, con el grumo de barro plantado en medio de la palma, con un extraño movimiento ondulado y el chillido abriéndose, subiendo cada vez más arriba.

En el suelo, bajo los pies, ellos son dos náufragos de ciudad en la siesta soleada, se siente lejano un estruendo sordo, de hierros, vidrios rotos, gritos amortiguados, ahogados. La niña, ansiosa, consigue finalmente tirar el pastelito  al suelo. Retorcido entre el barro reseco, un gusano larguísimo, escurridizo, con sus anillos entrando y saliendo del barro, ciego pero vivo, tan vivo que la mano de la niña todavía siente cosquillas en la palma de la mano. Lo pisa, con miedo, con asco, con rabia; poco a poco, despacio, respira hondo, chilla más bajo cada vez, el grito se va cortando mientras sigue pisando los restos y deja entrar en el espacio el griterío de bajo tierra, los gritos, la angustia, el ruido herido de la chatarra.

El abuelo, sobrecogido, sin entender nada, con la misma mirada asustada de la niña, se la sube al cuello, l abraza, non non, vine son, meciéndola como una criaturita. La niña llora, durmiéndose se va calmando, roza un zapato con el otro, queriendo sacarse los restos de tierra viva, el gusano asqueroso, por siempre jamás más una serpiente gigantesca a su memoria de niña.

Con la niña a los brazos, hacia casa, mientras canta flojito; se oyen las sirenas de policía, bomberos, ambulancias, pero él ya ha pasado tres esquinas y no ve nada. a La niña tendrá pesadillas esta noche, pero por la mañana no recordará, como pasa muchas veces. Pero ya tiene grabado por siempre jamás la desazón ante las serpientes.

El día siguiente, cuando vuelven, medio olvidado el susto, toda la zona de más allá de la plaza que no es una plaza está cerrada con cinta plástica, no se puede pasar. El abuelo pregunta a los vigilantes.

No ha pasado nada, niña, que están de obras en el metro…

Valencia, 3 de julio de 2006

En la Puerta Estrecha

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Corto y cierro… 🙂

El sábado dia 30 de setiembre os esperamos en la Puerta Estrecha con los 4 libros de esta edición y nuestro homenaje particlar a Gloria Fuertes en su centenario.

No se me despisten, mis quates.

la loka en acción.

años 80

 

 

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