SILENCIO ADMINISTRATIVO

Esta es la primera parte de un relato en dos registros dFierentes sobre el accidente de metro de Valencia en julio de 2006.

En català en el llibre “Històries del metro” publicado en la Espiral en abril de este año, y que podréis leer en su totalidad si venís a “buscarlo” en la presentación del sábado próximo en la Puerta Estrecha, Madrid, a las 19 h.

(traducido al castellano para este blog)

València, juliol 2006

valencia(1)No ha pasado nada, mi niña 

Es un espacio vacío, un parque que no es un parque, dos bancos destartalados, sin columpios ni juguetes de exterior, en medio de dos bloques de pisos, cuatro matorrales y hierba seca que no es césped. Más bien  un arenal olvidado entre los monstruos habitados.  Desechos de plástico de color rosa, de actividades nocturnas que nadie se molesta en recoger.

La niña, sentada en el suelo hace pasteles de barro. Querría hacer un castillo de esos de playa, pero el barro áspero y reseco no lo hace posible. El yayo sentado en el banco más cercano, con ademán aburrido da un vistazo a la niña de vez en cuando, no fuera a ser que…

Los pocos matorrales verdes de humedad arisca lucen como antes de llover, dibujan un espacio de silencio. El rumor de las calles cercanas, llenas de autos, llega amortiguado, lejano. La fila de pasteles empieza a hacerse círculo, de las más grandes a las más pequeñas. De pronto un grito como de vidrio arañado ahoga el silencio de la siesta, la niña se levanta del suelo con el último pastel en la mano. Sin poder tirarlo, pegado en la mano, empieza un chillido interminable, que llega hasta los últimos pisos, un grito de miedo, de asco, de terror.

—Niña, que pasa —pregunta el yayo acercándose con prisa a la criatura. Todo el suelo tiembla, la niña sin voz sólo chilla, ella es el chillido que se sobrepone al temblor sordo del suelo.

Sobrecogido, prueba de coger la niña por la mano, que ella la mantiene abierta, rígida, con el grumo de barro plantado en medio de la palma, con un extraño movimiento ondulado y el chillido abriéndose, subiendo cada vez más arriba.

En el suelo, bajo los pies, ellos son dos náufragos de ciudad en la siesta soleada, se siente lejano un estruendo sordo, de hierros, vidrios rotos, gritos amortiguados, ahogados. La niña, ansiosa, consigue finalmente tirar el pastelito  al suelo. Retorcido entre el barro reseco, un gusano larguísimo, escurridizo, con sus anillos entrando y saliendo del barro, ciego pero vivo, tan vivo que la mano de la niña todavía siente cosquillas en la palma de la mano. Lo pisa, con miedo, con asco, con rabia; poco a poco, despacio, respira hondo, chilla más bajo cada vez, el grito se va cortando mientras sigue pisando los restos y deja entrar en el espacio el griterío de bajo tierra, los gritos, la angustia, el ruido herido de la chatarra.

El abuelo, sobrecogido, sin entender nada, con la misma mirada asustada de la niña, se la sube al cuello, l abraza, non non, vine son, meciéndola como una criaturita. La niña llora, durmiéndose se va calmando, roza un zapato con el otro, queriendo sacarse los restos de tierra viva, el gusano asqueroso, por siempre jamás más una serpiente gigantesca a su memoria de niña.

Con la niña a los brazos, hacia casa, mientras canta flojito; se oyen las sirenas de policía, bomberos, ambulancias, pero él ya ha pasado tres esquinas y no ve nada. a La niña tendrá pesadillas esta noche, pero por la mañana no recordará, como pasa muchas veces. Pero ya tiene grabado por siempre jamás la desazón ante las serpientes.

El día siguiente, cuando vuelven, medio olvidado el susto, toda la zona de más allá de la plaza que no es una plaza está cerrada con cinta plástica, no se puede pasar. El abuelo pregunta a los vigilantes.

No ha pasado nada, niña, que están de obras en el metro…

Valencia, 3 de julio de 2006

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s